Guernuncio untó vodka en la espalda de Plitencia y gracias a ello, salvó su vida.
P: Amor, seria mejor que veamos el album donde no hay fotos y recordar el dia en que visitamos a Perdeneo Gayo para prepararle un ungüento de sandías.
G: Mejor volvamos a la costa verde.
Entonces allí regresaron.
P: ¿Qué tal el clima?
G: Peor que nunca. Es como tener a la derecha un microondas y, a la izquierda, el polo norte.
P: Ah.
G: ...
P: ...
G: Regresemos a casa.
P: Espera, déjame buscar en la arena a ver si encuentro un repuesto de navajas para la licuadora.
G: ¿Otra vez? Pero te regalé siete el día de tu cumpleaños y otros dos la pasada navidad.
P: Me gustaría otro más, pero no quiero que gastes dinero, amor. Quisiera encontrarlo por mi misma. Y sería muy feliz si además de eso encontrase un pedazo de silla de caoba para pintarla de amarillo y rojo.
G: Ok. Te esperaré.
Cinco horas más tarde:
P: No encontré lo que buscaba, pero hallé un pequeño caracol.
G: Qué bueno. Podemos molerlo y respirarlo cada vez que nos piquen las orejas como la otra noche.
P: Claro.
Al volver a casa, encienden la tele.
P: No hay nada interesante.
G: No.
P: ...
G: ...
P: Me gusta como debate este luchador cuyo nombre no recuerdo con aquel pelador de pollos.
G: No es un luchador ni un pelador de pollos. Es el presidente, y un congresista.
P: Yo pienso que, a pesar de ser congresista, a ese hombre le gusta pelar pollos.
G: No seas absurda. Es evidente que no le gusta hacer eso, y yo creo que algo que sí podría agradarle es coleccionar cremalleras rotas.
P: Ah... Es cierto, tienes razón.
G: Sabes que siempre tengo la razón.
P: Sí... ¿Y por qué no nos bañamos juntos e intercambiamos jabones con olor a frutas como en nuestra noche de bodas? Recordar ello me produce mucha nostalgia...
G: Estamos viendo televisión. Tenemos que terminar de ver el debate.
P: Ya me aburrió el debate. Esta dialéctica anodina entre el pelador de pollos y el luchador es como leer un horóscopo del martes 21 de agosto siendo hoy 11 de octubre.
G: Me duele la cabeza. Creo que nos vendría bien ese baño que me dijiste.
P: ¿E intercambiaremos los jabones de olor?
G: Por supuesto. Y algo más...
P: ¡Dime!
G: Haré sonar a diferentes compases el patito de goma bajo el agua y grabaremos ese sonido para así componer una canción chill out.
P: Suena interesante, amor. ¡Vamos!
***
El peor blog del mundo
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